La pérdida de referencias

Los objetivos que nos marcamos suelen ser objetivos netos y no están mediatizados por las circunstancias; muchas veces puedes preverlas pero la mayoría de veces son imprevisibles.
Mantener una estructura mental rígida con respecto a un objetivo, puede hacernos errar frecuentemente en la construcción de ese objetivo, porque los medios para conseguirlo no se mantienen netos, no se desarrollan exactamente igual a como lo planeamos en un inicio, sufren modificaciones, sinuosidades.
Un camino recto, exclusivamente recto es monótono y aburrido. El camino debe tener sinuosidades para que sea atractivo, agradable, y espiritual que nos haga desarrollar nuestras potencialidades.
No nos atemos a conceptos rígidos e inamovibles. La vida, afortunadamente nos depara toda una serie de experiencias que nos sirven para poner en funcionamiento todas nuestras potencialidades. Renunciar a un viaje, porque no sigue el plano trazado en nuestro cerebro, es un error. Todo está ahí para que aprendamos.
Aprendamos de la experiencia de los demás. Observemos las señales del camino. Vivamos de acuerdo a unas normas que pueden ser modificadas constantemente. Pueden y deben serlo, porque sí nos atamos a normas rígidas, cuando estás se modifican, nos encontramos absolutamente perdidos.
No formemos nuestra vida con una estructura tan concreta y tan rígida que no podamos admitir otras formas y otras maneras de ver ese camino que todos juntos debemos recorrer.

Fuente, los manuscritos de Genoom.